Hace varios años conocí a una chica muy especial que tenía un blog, en el que escribía hermosos poemas y textos que muchas veces me hicieron llorar, me conmovieron y siempre me dejaban pensado. Con el paso del tiempo, encontré el valor para escribirle un mail, me respondió y ese intercambio de ideas y sentimientos sigue hasta hoy.
En unas horas más, veré cara a cara a esta mujer, una de las personas que más admiro.
Ana, mi queridísima RedShoes del blog 7duendes.com, viene a mi mundo, a mi casa.
Cuestión de horas. Tanto que compartir, vidas tan similares, ideas tan combinadas. Aunque siempre he pensando que en esta historia ella es Buda y yo Govinda.
Amistad que no necesitó de un encuentro para ser real. Pero ahora que finalmente se da, es bienvenido.
Bienvenida, Ana.