5 de marzo de 2012

Mi mayor ilusión

Estoy súper emocionada, editando los documentos que se publicarán en la dichosa antología que les he platicado.
¡Cómo algo tan sencillo puede ser tan trascendente en la vida de una persona!
Es que ¿saben? quizá sea la única oportunidad que algunos tengamos de ver nuestros textos impresos en papel. ¡En un libro real, tangible!
Y aún así, algunos compañeros ni siquiera contestaron a la convocatoria para publicar. No nos va a costar un solo peso, pero no quieren participar. Quizá es cuestión de ego y creen que sus textos no deben ir en una antología (junto con la plebe). Quizá es cuestión de ego y no tienen valor de ver publicado algo que firman con su nombre (siempre es cuestión de ego).
Yo le gané una batalla al mío al aceptar llevar los textos a que me dijeran cómo mejorarlos (incluso aunque fueran destrozados, que como ya conté, una vez me pasó).
Todo sea para evitar la excusa en la que me escudo siempre: "Si no me comprendes es tu problema (porque yo me entiendo muy bien)".

Le estoy metiendo tijera a lo que escribí, por recomendación del grupo, con quien talleree por última vez la semana pasada. Dejé pasar unos días para madurar la idea, y acabo de terminar uno de los tres textos.
Le pedí el enorme favor a mi querida RedShoes, del blog hermano 7duendes.com que me ayude a editarlo una vez más... confío en sus conocimientos liberarios, su buen gusto y sensibilidad para sacar lo mejor de mí (en tiempos en que yo misma no soy capaz de verlo).

Ah, el ego. El maldito ego.

29 de febrero de 2012

Una oportunidad única

Hoy es 29 de febrero, día bisiesto. Un día que ocurre cada cuatro años. Me pregunto qué estaré haciendo este día en el 2016.
Desde hace un mes traigo la idea (sembrada por mi hermano menor) de deshacerme de todo aquello que no me sirve ya. Él hizo una completa limpieza de su cuarto a propósito del Año Nuevo Chino. Yo me prometí lo mismo y ya pasó un mes y nada de nada.
Hasta hoy, claro.
Hoy limpié mi desordenado escritorio (uno de los lugares donde paso más tiempo) y me deshice de cosas que creí que eran importantes. Eran, pero ya no son. Me dolió un poco tirarlas porque soy de ese tipo de gente que guarda casi todo: el dibujito, la corcholata, el ticket del cine, la envoltura del chicle, el chiste que me imprimió, los recibos viejos del cajero... Todo, hecho pe-da-ci-tos.

Y lo que falta: iré a Sanfe a tirar el 95% de los recuerdos que guardo desde... uffff, secundaria por lo menos.

Para celebrar este "desprendimiento" quiero pintar mi cuarto (el de Residencial Las Nubes) y decorarlo con un árbol tipo el que tenía la protagonista de (500) Days with Summer.






Por lo visto no soy la única que robó la idea. ;-)
Y para la pared, quiero unos tulipanes con guirnaldas, pero aún tengo qué decidir qué color.
Bueno, ya veremos...
Pero eso sí: NO SE QUEDARÁN EN PLANES. Soy mujer de acción y pondré manos a la obra!!

25 de febrero de 2012

Miedo al éxito

Hasta hace unos momentos estaba que no me calentaba ni el sol (aunque sea de noche, jeje).
Ese curso de literatura en cierta forma me afectó porque me hizo darme cuenta del calibre que los textos de otros aficionados, más arriesgados, pueden llegar a lograr. Y yo, tan temerosa, tan insegura. No podía ni escribir en el blog (por eso el fracaso de mi reto Post-Maratón, jeje, usté dispense).
Ya les había comentado que se acabó el diplomado de creación literaria, bueno pues el instituto estatal de la cultura probablemente edite una antología del diplomado.
Yo en un principio me emocioné con ver POR FIN publicado al menos un par de mis textos, mismos que íbamos a pulir entre los mismos participantes. Luego me llené OTRA VEZ  de inseguridades y pasaron semanas en blanco en las que no pude escribir nada. La semana pasada tendría que haber llevado un textito sobre el amor.
Quise hacer una crónica sobre el concepto #ForeverAlone, tan de nuestros tiempos (web 2.0) pero simple y sencillamente no pude escribir ni una línea. La página en blanco me dominó.
El pasado sábado debí haberme reunido con los aún interesados en tallerear, pero... me inventé uno y mil pretextos para no asistir (y más, sabiendo que no llevaba "la tarea"). Unas visitas sorpresivas esa mañana fueron la ceresa del pastel.
Luego recibí un mail-ultimátum: era nuestra última oportunidad para entrar en la posible antología, nos reuniríamos otra vez, este sábado, mañana (o sea, en unas horas).  Y me di cuenta que sí, que probablemente era mi última oportunidad para ver algo mío publicado.

Pensé, y pensé, y pensé en qué podría llevar de propuestas y nada... no surgía en mi cabeza nada de lo que tengo escrito (porque escribir algo nuevo jaja, por dios!!).
Hace un rato mi desánimo tocó fondo al recordar que yo me integré únicamente como oyente al curso (cuando ya llevaba la mitad), así que es casi seguro que no entre en la dichosa antología. Aún así, me eché un clavado en mis viejos archivos y encontré tres textos, TRES, que no me avergüenzan.

1)Atar y desatar. Un poema sobre amor y desamor, el único que he escrito que no me parece cursi.

2) Un hombre frente a la fuente. Probablemente aún necesita pulirse, pero me gusta porque es muy original en mi "obra", por presentar tres finales diferentes.

3) Unas ganas terribles. Prosa poética, el primer texto que escribí y que caló hondo en mis lectores. Le guardo un cariño muy especial.

En fin, en unas horas me reúno con mis compañeros sobrevivientes del diplomado y ya les contaré cómo me fue con las críticas. Y si finalmente se me concede el milagro de colarme a la dichosa antología.
¡Estoy emocionada, no puedo negarlo!
Crucen los dedos por mí.

15 de febrero de 2012

Insatisfacción

Platicaba en Facebook con Mr. Lemon (viejo conocido del blog, admiradísimo por mi parte) sobre el Día de San Valentín y sobre que los #foreveralone íbamos a celebrarlo "a nuestro modo".
Desde la semana pasada decidí que mi celebración incluiría pizza y un frapuccino. Me encanta :-P
Con el paso de los días (y de la báscula) pensé que quizá la pizza era un exceso, pero el frapuccino jamás iba a serlo. Además, levante la mano quien cree que se merece ser complacido en San Valentín... ok, bájenla. Mi deseo para el día de los enamorados era pasarla con mi nuevo amor, quien suele usar copete de crema batida y de accesorio, una coqueta galleta óreo.
Saliendo del nutriólogo (jeje) pasé por el café donde acostumbro (bueno, tres veces) comprar mi postre. Aún estaba indecisa: subí un kilo desde la última vez que me pesé ¿acaso valía la pena arriesgarse por ese hielo delicioso derritiéndose en mi boca, morder el popote, partir la galleta y ver migagitas negras sobre la blanca capa de crema batida?
¡Of course!
Estaba sólo a unos metros... y seguí mi camino. Recordé que mi capital ascendía cuanto mucho a 40 pesotes (los billetes se quedaron junto a la tele). Traía la tarjeta, claro, pero... soy de la vieja escuela del efectivo, me intimida usarla. No, ya habría otra ocasión: sin estrés, sin nervios, sólo él y yo, juntitos.
Tristeando, recordé todas esas escenas de pordioseros afuera de un restaurante, y aunque no salivé frente a los cristales, sí lancé una mirada de envidia al grupo de amigas que reían y compartían cafés y frapuccinos y hasta un panino (¿de jamón serrano? ¡quieeeerooo! -me convierto en perrito de Pavlov-).

Patendo piedras (digo, si hubiera habido piedras) emprendí mi camino a casa. Las manos en los bolsillos, cuarenta pesos en la cartera, un kilo de más... y la promesa de que el sábado me compraré el más grande frapuccino óreo que pueda pagar.

Aún no tengo mi San Valentín, pero la espera no hará sino más deliciosa la entrega.

13 de febrero de 2012

Turn on

En el blog de "El espíritu de los cínicos" Eduardo Salles ilustra muchas verdades incómodas sobre el día de San Valentín:

Corazones Negros

Estoy de acuerdo con mucho de lo que plantea (no sólo hoy sino siempre). ¿Será que soy una cínica también? jaja.


Siempre he creído que tengo el corazón negro.
No sé si humeado, quemado, enmohecido, pervertido, secreto, perverso, desnutrido, muerto, usado, desechado, escondido, tatuado, consumido, maldecido, pisoteado, enlodado o simplemente apagado.

Y me cae gordo que la chaviza lo utilice ahora rodeado de calaveritas y moñitos. Un corazón negro no debería combinar con el color rosa. No. Simplemente no.

Aunque no debería quejarme de la moda adolescente, yo misma lo utilizo en diminutivo para etiquetar mi vida sentimental.
Recuerdo que el término lo saqué luego de escuchar la letra de mi canción favorita de Hole, "Malibú":


"...And I knew / Y yo sabía
Love would tear you apart / que el amor te destrozaría
Oh and I knew / Ah, y yo sabía
The darkest secret of your heart / El secreto más oscuro de tu corazón".
Ah mira!! Hasta ahora descubro que el corazón no es negro. El que es negro es el secreto... entonces el corazón debe ser transparente... Uy, filosofía de a tres pesos...
En fin, estábamos en que... San Valentín es una ocasión perfecta para dividir a los románticos del resto de la gente.  A veces no sé quién es mayoría. Ni en qué minoría estoy yo.

9 de febrero de 2012

Llueve sobre la ciudad

Ajá, la noticia es esa: llueve, por fin llueve fuerte, con ganas, con todo, por horas...
León-Pedrones se humedece y se encharca. En unos días brotarán unas briznas efímeras, pero todos lo celebraremos. Los arroyos, los pájaros, las abejas que por montones se cuelgan de la gota interminable en la llave de mi lavadero, SAPAL... Y yo, por supuesto.
Mientras escribo esto, oigo el rumor sordo de la lluvia, sonido que ni los coches de la cercana avenida (siempre, siempre transitada) pueden mitigar.
Hoy me sucedieron un par de cosas extraordinarias: estaba esperando cruzar la avenida cuando pasó un autobús urbano. Un chico guapo que iba subido me miró. Yo sonreí ¿Qué más podía hacer? Para una tímida como yo, es un avance gigantesco.
Pérense, y luego, camino a mi hora de tortura, digo, ejercicio... Se me ocurrió que por primera vez en mi vida no siento retortijón por la cercanía del 14 de febrero. Soy #foreveralone, pero este año me siento tranquila, you know... porque por primera vez (jaja) me tengo a mí. 
En fin... la onda era que, al terminar mi rutina de baile, me llegó esa sensación de nirvana que los amantes del deporte suelen asociar con el ejercicio: un gozo, una paz, una comunión entre tu cuerpo y tu mente... Bueno, yo sentí algo así... ja, de modo que no son mentiras!! XD
Tuvieron que pasar SEEEEEEEISSSS MESES, pero ok, perseverancia es la clave. Ya cacté.

Últimamente he encontrado en la música clásica una fascinación que había perdido con los años y que ahora vuelvo a recuperar.  Y estoy descubriendo viejas melodías de los 60's: Henry Mancini, Nat King Cole, Louis Armstrong...


¡Hay tanto por conocer, por disfrutar! Sólo hay que darle la oportunidad, quitarse los prejuicios (ahi estoy yo con el ejercicio, jaja).
Y que la ley SOPA no se meta con YouTube: no es piratería, es compartir el conocimiento y la cultura. 
¡Ah! Gracias por leer.

3 de febrero de 2012

Adiós infección

Por fin me di tiempo para revisar mi código html del supuesto código malicioso que me avisó Google hace como tres semanas (a mí y a varios de ustedes), así que me metí a las herramientas para webmaster de san Google (porque aquí soy la Arquitecta, la diosa, la webmaster, la chida) y al parecer todo funciona perfecto...
¿Cuál es la clasificación actual de lafamosax.blogspot.com?
Actualmente, este sitio no está clasificado como sospechoso.
¿Qué sucedió cuando Google visitó este sitio?
De las 6 páginas que hemos comprobado en el sitio durante los últimos 90 días, 0 páginas han provocado la descarga e instalación de software malicioso sin el consentimiento del usuario. La última vez que Google visitó el sitio fue el 2012-01-20 y no se ha encontrado contenido sospechoso en él en los últimos 90 días.El sitio estaba alojado en 1 redes, incluidas AS15169 (Google Internet Backbone).
¿Este sitio ha actuado de intermediario en la distribución de software malicioso?
Parece que en los últimos 90 días, lafamosax.blogspot.com no ha funcionado como intermediario en la infección de ningún sitio.
¿Este sitio ha alojado software malicioso?
No, este sitio no ha alojado software malicioso en los últimos 90 días.
 ¿Entonces porqué me mandó ese mensaje extraño de "Este sitio ha sido marcado como... (infectado por software malicioso)". No sé pero al parecer, estoy curada. El blogsillo de bolsillo y yo también.
Y sí, en eso he estado pensando estos últimos días. Estoy curada, rodeada de una película azulosa que me protege de lo que me podría hacer daño. Pero ya no. Y andar por la vida sin miedo es la mejor cosa que me pudo suceder.
Me siento libre, ligera. ¿Recuerdan que hace días me comparaba con una mariposa con las alas húmedas? Pues esta mariposa ya voló.
Y a otra cosa...