Platicaba en Facebook con Mr. Lemon (viejo conocido del blog, admiradísimo por mi parte) sobre el Día de San Valentín y sobre que los #foreveralone íbamos a celebrarlo "a nuestro modo".
Desde la semana pasada decidí que mi celebración incluiría pizza y un frapuccino. Me encanta :-P
Con el paso de los días (y de la báscula) pensé que quizá la pizza era un exceso, pero el frapuccino jamás iba a serlo. Además, levante la mano quien cree que se merece ser complacido en San Valentín... ok, bájenla. Mi deseo para el día de los enamorados era pasarla con mi nuevo amor, quien suele usar copete de crema batida y de accesorio, una coqueta galleta óreo.
Saliendo del nutriólogo (jeje) pasé por el café donde acostumbro (bueno, tres veces) comprar mi postre. Aún estaba indecisa: subí un kilo desde la última vez que me pesé ¿acaso valía la pena arriesgarse por ese hielo delicioso derritiéndose en mi boca, morder el popote, partir la galleta y ver migagitas negras sobre la blanca capa de crema batida?
¡Of course!
Estaba sólo a unos metros... y seguí mi camino. Recordé que mi capital ascendía cuanto mucho a 40 pesotes (los billetes se quedaron junto a la tele). Traía la tarjeta, claro, pero... soy de la vieja escuela del efectivo, me intimida usarla. No, ya habría otra ocasión: sin estrés, sin nervios, sólo él y yo, juntitos.
Tristeando, recordé todas esas escenas de pordioseros afuera de un restaurante, y aunque no salivé frente a los cristales, sí lancé una mirada de envidia al grupo de amigas que reían y compartían cafés y frapuccinos y hasta un panino (¿de jamón serrano? ¡quieeeerooo! -me convierto en perrito de Pavlov-).
Patendo piedras (digo, si hubiera habido piedras) emprendí mi camino a casa. Las manos en los bolsillos, cuarenta pesos en la cartera, un kilo de más... y la promesa de que el sábado me compraré el más grande frapuccino óreo que pueda pagar.
Aún no tengo mi San Valentín, pero la espera no hará sino más deliciosa la entrega.
Versión 4.2 No soy heroína ni celebridad. Aquí se hacen esfuerzos por dejar de cantinflear y seguir aprendiendo.
15 de febrero de 2012
13 de febrero de 2012
Turn on
En el blog de "El espíritu de los cínicos" Eduardo Salles ilustra muchas verdades incómodas sobre el día de San Valentín:
Corazones Negros
Estoy de acuerdo con mucho de lo que plantea (no sólo hoy sino siempre). ¿Será que soy una cínica también? jaja.
Siempre he creído que tengo el corazón negro.
No sé si humeado, quemado, enmohecido, pervertido, secreto, perverso, desnutrido, muerto, usado, desechado, escondido, tatuado, consumido, maldecido, pisoteado, enlodado o simplemente apagado.
Y me cae gordo que la chaviza lo utilice ahora rodeado de calaveritas y moñitos. Un corazón negro no debería combinar con el color rosa. No. Simplemente no.
Aunque no debería quejarme de la moda adolescente, yo misma lo utilizo en diminutivo para etiquetar mi vida sentimental.
Recuerdo que el término lo saqué luego de escuchar la letra de mi canción favorita de Hole, "Malibú":
En fin, estábamos en que... San Valentín es una ocasión perfecta para dividir a los románticos del resto de la gente. A veces no sé quién es mayoría. Ni en qué minoría estoy yo.
Corazones Negros
Estoy de acuerdo con mucho de lo que plantea (no sólo hoy sino siempre). ¿Será que soy una cínica también? jaja.
Siempre he creído que tengo el corazón negro.
No sé si humeado, quemado, enmohecido, pervertido, secreto, perverso, desnutrido, muerto, usado, desechado, escondido, tatuado, consumido, maldecido, pisoteado, enlodado o simplemente apagado.
Y me cae gordo que la chaviza lo utilice ahora rodeado de calaveritas y moñitos. Un corazón negro no debería combinar con el color rosa. No. Simplemente no.
Aunque no debería quejarme de la moda adolescente, yo misma lo utilizo en diminutivo para etiquetar mi vida sentimental.
Recuerdo que el término lo saqué luego de escuchar la letra de mi canción favorita de Hole, "Malibú":
"...And I knew / Y yo sabíaAh mira!! Hasta ahora descubro que el corazón no es negro. El que es negro es el secreto... entonces el corazón debe ser transparente... Uy, filosofía de a tres pesos...
Love would tear you apart / que el amor te destrozaría
Oh and I knew / Ah, y yo sabía
The darkest secret of your heart / El secreto más oscuro de tu corazón".
En fin, estábamos en que... San Valentín es una ocasión perfecta para dividir a los románticos del resto de la gente. A veces no sé quién es mayoría. Ni en qué minoría estoy yo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)