Hasta hace unos momentos estaba que no me calentaba ni el sol (aunque sea de noche, jeje).
Ese curso de literatura en cierta forma me afectó porque me hizo darme cuenta del calibre que los textos de otros aficionados, más arriesgados, pueden llegar a lograr. Y yo, tan temerosa, tan insegura. No podía ni escribir en el blog (por eso el fracaso de mi reto Post-Maratón, jeje, usté dispense).
Ya les había comentado que se acabó el diplomado de creación literaria, bueno pues el instituto estatal de la cultura probablemente edite una antología del diplomado.
Yo en un principio me emocioné con ver POR FIN publicado al menos un par de mis textos, mismos que íbamos a pulir entre los mismos participantes. Luego me llené OTRA VEZ de inseguridades y pasaron semanas en blanco en las que no pude escribir nada. La semana pasada tendría que haber llevado un textito sobre el amor.
Quise hacer una crónica sobre el concepto #ForeverAlone, tan de nuestros tiempos (web 2.0) pero simple y sencillamente no pude escribir ni una línea. La página en blanco me dominó.
El pasado sábado debí haberme reunido con los aún interesados en tallerear, pero... me inventé uno y mil pretextos para no asistir (y más, sabiendo que no llevaba "la tarea"). Unas visitas sorpresivas esa mañana fueron la ceresa del pastel.
Luego recibí un mail-ultimátum: era nuestra última oportunidad para entrar en la posible antología, nos reuniríamos otra vez, este sábado, mañana (o sea, en unas horas). Y me di cuenta que sí, que probablemente era mi última oportunidad para ver algo mío publicado.
Pensé, y pensé, y pensé en qué podría llevar de propuestas y nada... no surgía en mi cabeza nada de lo que tengo escrito (porque escribir algo nuevo jaja, por dios!!).
Hace un rato mi desánimo tocó fondo al recordar que yo me integré únicamente como oyente al curso (cuando ya llevaba la mitad), así que es casi seguro que no entre en la dichosa antología. Aún así, me eché un clavado en mis viejos archivos y encontré tres textos, TRES, que no me avergüenzan.
1)Atar y desatar. Un poema sobre amor y desamor, el único que he escrito que no me parece cursi.
2) Un hombre frente a la fuente. Probablemente aún necesita pulirse, pero me gusta porque es muy original en mi "obra", por presentar tres finales diferentes.
3) Unas ganas terribles. Prosa poética, el primer texto que escribí y que caló hondo en mis lectores. Le guardo un cariño muy especial.
En fin, en unas horas me reúno con mis compañeros sobrevivientes del diplomado y ya les contaré cómo me fue con las críticas. Y si finalmente se me concede el milagro de colarme a la dichosa antología.
¡Estoy emocionada, no puedo negarlo!
Crucen los dedos por mí.
2 comentarios:
¿Y cómo te fue pues? y a todo esto...¿cuántos blogs tienes? :-D
Me fue muy bien, me dieron muchos tips para mejorar el poema, y es casi seguro que me publiquen a mí también aunque sólo haya sido oyente.
Soy feliz :)
Tengo dos: este que es mi diario personal y Másquerefritos, que es el profesional pero que rara vez actualizo jaja. Gracias por pasar a visitarme, espero estés bien.
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