15 de octubre de 2011

Monedita de oro

Aunque siempre me califiqué como "una persona tímida y torpe" a partes iguales (entre otros malos calificativos), llevo meses en "desprogramación"... es parte del cambio interno-espiritual-introspectivo del que he estado hablado en este H. Blog.
La verdad es que puedo ser elegante y graciosa. ¿Y saben qué me ayudará a lograrlo? ¡¡LAS CLASES DE BAILE!! Pero no cualquier baile, oh no, no cualquier... ¿Pero que tal Danza Árabe?
Querido público: Hoy fue mi primera clase de Belly Dance. Y estoy feliz, pero agotada!!
Aunque llevo semanas (yeah!) saliendo a trotar, esta es mi primera clase de baile en... mmm... toda mi vida. JAJAJA.
Decidí aprender a bailar no por influencia "Shakireska" o para despertar pasiones (ja!), es sólo que quiero dejar de ser tímida.
Como que ya les había platicado esto, pero va de nuez... a finales del año pasado vi un programa de esos de "Dieeeez añoooos meeeenoooss" donde a la señora le arreglan los dietes, le ponían botox, zapatitos de tacón y un vestido al filo de la rodilla y era otra. En uno de los capítulos, con una señora especialmente tímida e insegura, no basta con "vestir a la mona de seda". Hay que sacar a la mona de adentro. Y le dieron clases de belly dance. Y ya con eso... jajaja. Naaa... Aunque en ese entonces pensé: "Si esto funciona para las ñoras ¿Servirá para las ñoritas?" XD
Pues por si las moscas, decidí ir a investigar. Estoy aprendiendo a amar todo lo que soy, lo cual incluye por supuesto este cuerpecito que cada vez está mejor: y lo digo porque siempre me quejé de mis rodillas adoloridas. Ya no me duelen al subir y bajar en tacones las escaleras. Como dice la canción: "Bieen, va bieeen, y va a estar meeejóooor"... Pues sí...
La maestra resultó ser muy accesible, buena onda y comprende que mi lindos huesitos estén rígidos. Pero tengo toooda la disposición del mundo para "aflojar" los músculos, dejar la tensión en la puerta y divertirme y bajar de peso al mismo tiempo. Apenas fue la primera clase, todo sigue igual en el reflejo que veo en el espejo, excepto que la sonrisa es más amplia.

No, aún no tengo cinturón de moneditas, pero creo que será mi siguiente compra, jaja.

Y pues... en eso estamos. Seguiremos informando.

2 comentarios:

Omar dijo...

Mientras tanto, en algún lugar del planeta, Shakira siente el frío recorrer su espina dorsal. Sabe de que se trata. Le ha reconocido. Es el miedo.

MarthaX dijo...

Jajaja ay Mr Lemon, usted siempre tan propositivo.
Gracias.