8 de julio de 2011

Adiós a los blogs

Todos tenemos etapas durísimas en el trabajo. Algunos que somos workalcoholicos, más tardamos en salir de una que meternos a otra. Bien, estoy en una de esas etapas en que ya quisiera una hora más para poder dormir.
Mi nuevo trabajo me está exigiendo sí, más de lo mismo pero además, otra cosa. ¡Y me divierto! No tengo horario de oficina y sin embargo estoy exhausta!! Oiga usté: qué bonito es trabajar en lo que uno ama, y comenzar a amar haciendo cosas nuevas.
Sí, volví a abrir mi bocota y me asignaron una nueva tarea, ya les estaré platicando apenas se concrete.
Mientras tanto ¿Qué les puedo decir? Me ahogo de trabajo. Y después de nueve años de seguir puntualmente una enorme lista de blogs, los últimos dos meses simple y sencillamente, no tengo tiempo para leerlos, los he abandonado a todos. Sí, hasta este H. blog.
Si no es por la minúscula (y siempre provisional) lista de blogs de la columna derecha, no visitaría ni siquiera esos (era sólo un calis: encontraría tiempo después para llenarla "como se debe"). Por favor, no se sientan los que no aparecen: la culpa no es mía sino de Bloglines que cerró su servicio y me dejó en las garras de Google Reader, que nunca pude entender y que simplemente abandoné sin remordimientos, abandonando mi preciosa lista de bloggeros consentidos.
Pero mantengo mi esperanza en la grandeza de San Google: poco a poco abandono Facebook y me lanzo de cabeza en el exclusivísimo Google +, mientras intento mantener mis pies en la tierra y resisto la tentación de comprarme uno de esos aparatitos que me mantengan conectada las 24 horas con la red.

Yo quiero un millón de amigos (reales). Pero también necesito un espacio lejos de los bits. El parque, el tronco del árbol, el sol cayendo sobre mis hombros, el jabón de trastes, la tierra en mis tenis.
La realidad palpable. Quiero eso. Y libros, y flores y pecado. ¿Dios? Anda dando un paseo, supongo.
En fin.
Recordaré estos días con el sabor de la zanahoria rallada, la ausencia de lácteos, el karaoke de oficina y la risa que llega a nuestras vidas. Como si nunca se hubiera ido. Como si nunca se volviera  a ir.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola anteriormente leia tu blog, cuando aun trabajabas en sanfe tenias apenas unos meses con tu blog y ya pasaron no se cuantos años posteriormente me desconecte del internet y se me olvido el nombre de tu blog lo quize buscar pero no me acordaba, hasta ahora que di con el de manera indirecta gracias a google
en fin. ya lo tengo en mi lista.
atte. aries2000mx

MarthaX dijo...

Aries, como dice el dicho "Si regresa es que es tuyo (nuestro), si no nunca lo fue". Jeje.
Gracias por volver.
Aquí seguimos.