Es una idea boba e infantil, pero no puedo evitar sentirme un tanto cómplice de aquellos desconocidos que oyen las mismas canciones que yo.
El fin de semana pasado, regresaba a Guanajuato luego de las vacaciones de Semana Santa, y en la central de autobuses de Dolores Hidalgo, escuché que alguien tenía la canción de
"Perfect Symmetry", de Keane. No pude evitar buscar con la mirada al o los perpetradores de tan agradable suceso. Es que no es sólo que oigamos la misma música... Es... no sé cómo explicarlo, coincidir en el momento histórico que uno vive. Si llego a oir "
Ella usó mi cabeza como un revólver" de Soda Stereo no hubiera reaccionado igual porque en estos días esa no significa mucho.
And maybe you’ll find life is unkind
And over so soon
There is no golden gate
There’s no heaven waiting for you.
Yo creía que Keane ya no estaba sonando (con eso de que ahora todos se rinden ante Coldplay). Pero no, primero lo oigo en la radio, mientras mis hermanos bromean y gritan y me preguntan cosas, luego de semanas de no tener tiempo para platicar... Luego, días después lo vuelvo a oír en Dolondres. Y fantasee con la idea de acercarme con quien fuera que tuviera la rolita y, no sé, platicar... Quizá resultarían tan fans como yo misma. Pero no logré identificarlos. Así que seguí mi camino... Y ya no hubo oportunidad de ser amigos, de que nuestros niños compartieran crayones de colores, o que recibieran mis tarjetas de navidad... Sólo un instante.
Como esa otra vez que casi me desmayo de la sorpresa:
Tom Chaplin caminaba
muy quitado de la pena en plena plaza de los Ángeles, aquí en Gto-city!!! Ok, ok, no era el vocalista de Keane. ¡PERO ESTABA IDÉNTICO! Como soy de esas fans que tratan de no gritar ni acosar, lo dejé ir. La próxima vez, creo que no seré de esa categoría. ;-)