31 de diciembre de 2007

El último de 2007

Hoy es el último día del año.
Los últimos momentos que podremos atesorar, gracias a un número que escribimos con descuido sobre un post-it, o digitamos distraídamente sobre el teclado.
2007.
Mi compañero de trabajo me dijo que para él fue un mal año. Que confía en que el próximo sea mejor. Yo, discreta (como rara vez, jaja) no le pregunté detalles.
Para mí fue un buen año. Un excelente año. Lo inicié un tanto deprimida, a lo largo de los meses, conseguí otra chamba, me sumergí en el trabajo, pero de algún lado saqué tiempo y estuve con mi familia y con mis amigos, a pesar de que viven en diferentes lados. Conocí gente nueva, gracias a los encuentros flickers. Y, jaja, me enamoré [inserte violines y luna llena aquí].
Aún no puedo creer que con todo lo tímida que soy, sea capaz de estar escribiendo cosas tan personales aquí. Digo, no es difícil que alguien (de la vida real) con la suficiente curiosidad goglee mi nombre y epa! descubra este lugar y por ende, mis fotos en flickr (o viceversa). Incluso, ya me pasó que alguien del work me preguntó cómo pago mi cuenta flickr, y yo o.O Santas identidades, Batman! (la mía acaba de ser revelada). Jaja. Espero no le hayan gustado las fotitos y ya no entre allá (y no haya descubierto este sitio).

En fin ¡qué importa! El amor vuelve un poco loca a la gente ¿no? ahora tengo un muy buen pretexto.

Soy una fatalista. Es decir, para mí, todos los días son el último día. Y aunque muchos de los que me conocen, creen que soy una reprimida y que debería ser "más libre", mas ¿qué es la libertad? sino hacer lo que en ese momento crees que debes hacer. Yo lo hago, lo he hecho.
Mi código de "moral" [no, no inserte rosarios y escapularios aquí], a veces es demasiado rígido para muchos, o demasiado ligero para otros. Pero es mío, y hasta el final de los tiempos, lo mantendré, aunque lo tuerza innumerables veces. Y sí, mi idealismo sigue ahí, aunque lo sumerja en el lodo una y otra vez. Es de caucho. :)

Hace poco contaba que temía que el techo se derrumbara sobre mí. No se derrumbó. No aún. No sé si lo hará. Pero cada día me siento más fuerte. Y... bueno, no me arrepiento de lo que he hecho.
Incluso si este fuera mi último día, tal como es para el año.
Sí, yo no olvido al Año Viejo, porque me ha traído cosas muy buenas...